Una instalación solar debe responder al consumo que quieres cubrir. Estudiamos horarios, demanda, posibilidades de instalación, producción prevista y excedentes para valorar una solución adaptada a tu vivienda o empresa.
La decisión tiene en cuenta la inversión, el aprovechamiento esperado de la energía y las características del proyecto. Si ya tienes placas, revisamos su relación con el suministro y las condiciones de compensación.
Las baterías físicas permiten almacenar energía para utilizarla en otro momento. Valoramos si pueden encajar con tu consumo, la producción solar y las características de la instalación.
Estudiamos la capacidad necesaria, el uso previsto y el coste de la solución. Su conveniencia depende de cómo vas a utilizarla y de las condiciones del proyecto.
Si tu instalación solar produce energía que no consumes en ese momento, revisamos las opciones para aprovechar el valor de los excedentes vertidos a la red.
La batería virtual es un servicio comercial que permite acumular saldo económico procedente de determinados excedentes y aplicarlo conforme a sus condiciones. No almacena electricidad físicamente ni sustituye a una batería instalada.
Comparamos el precio de compra de energía, la valoración de los excedentes, las cuotas y las reglas de uso del saldo. También revisamos su caducidad, qué facturas puede cubrir y qué ocurre si cambias de compañía, cuando esas condiciones sean aplicables.
Estudiamos soluciones de recarga para viviendas y empresas a partir del uso previsto del vehículo, la potencia disponible y las características de la instalación.
Valoramos su posible integración con autoconsumo y almacenamiento, así como las necesidades técnicas del proyecto. La propuesta se adapta al lugar y a la forma en que se utilizará la recarga.
La primera valoración energética es gratuita. Plazo orientativo de primera respuesta: 24–72 horas.